¿Qué es un fondo asesorado por donantes?
Un fondo asesorado por el donante (DAF) es un tipo de programa de donaciones que le permite combinar las ventajas fiscales más favorables con la flexibilidad para apoyar fácilmente a sus organizaciones benéficas favoritas. Los DAF, un instrumento benéfico cada vez más popular, son una forma excelente de simplificar sus donaciones benéficas y facilitar sus objetivos filantrópicos estratégicos.
¿Cómo funciona?
- Establezca su DAF haciendo una donación irrevocable y deducible de impuestos a una organización benéfica pública que patrocine un programa DAF.
- Asesorar sobre la asignación de la inversión de los activos donados (cualquier crecimiento de la inversión está exento de impuestos).
- Recomendar subvenciones a organizaciones benéficas públicas cualificadas de su elección
¿Cuáles son las principales ventajas de un fondo asesorado por donantes?
Simplicidad - El patrocinador del DAF se encarga de todos los registros, desembolsos e ingresos fiscales.
Flexibilidad: el momento de la deducción fiscal puede ser distinto del de la toma de decisiones benéficas.
Eficiencia fiscal - Las aportaciones son deducibles de impuestos y cualquier crecimiento de la inversión en el DAF está exento de impuestos. También es fácil donar valores apreciados a largo plazo, lo que elimina los impuestos sobre las plusvalías y permite apoyar a varias organizaciones benéficas con un solo paquete de acciones.
Legado familiar - Un DAF es una poderosa manera de construir o continuar una tradición de filantropía familiar. Sin costes iniciales - La creación de un fondo asesorado por donantes es gratuita. Sin embargo, suele haber contribuciones benéficas iniciales mínimas para establecer el DAF (normalmente de 5.000 dólares o más)**.
Sin gastos de transacción - Una vez aprobado, el 100% de la donación recomendada se destina a la organización benéfica pública cualificada de su elección.**
Privacidad si se desea - Los donantes pueden optar por permanecer en el anonimato ante el beneficiario de la subvención.
**Las organizaciones patrocinadoras suelen cobrar una comisión administrativa sobre los activos de un DAF. Estas comisiones varían en función de la organización patrocinadora.